Muy puntual, a las cuatro de la mañana, se levanta
todos los días Natalia Montoya para darle a su bebé, Brahian Andrés, el primero
de los 14 medicamentos que debe tomar diariamente.
"El segundo es a las seis, el otro a las nueve, después a las diez, a las doce, a las cuatro, a las seis, a las nueve y los últimos a las diez", repite mecánicamente la mujer.
Esa ha sido su rutina, durante los últimos tres años, cuando nació su hijo, quien desde los dos meses padece de una grave enfermedad en el corazón.
"El segundo es a las seis, el otro a las nueve, después a las diez, a las doce, a las cuatro, a las seis, a las nueve y los últimos a las diez", repite mecánicamente la mujer.
Esa ha sido su rutina, durante los últimos tres años, cuando nació su hijo, quien desde los dos meses padece de una grave enfermedad en el corazón.
